Enrique del Rivero 3 de noviembre, 2025 · 1 minutos
En pleno verano, los campos de lavanda de la histórica y monumental villa de Caleruega alcanzan su máximo esplendor cromático. Sus delicados tonos violáceos y púrpuras compiten en armonía con el rojo de las tierras circundantes y el verde intenso de los bosquetes de encina.
Además de los cultivos de lavanda, los alrededores de Caleruega concentran un valioso conjunto de rincones singulares. Desde la memoria de Santo Domingo de Guzmán hasta las ruinas de la ciudad romana de Clunia Sulpicia, pasando por la patrimonial villa de Peñaranda de Duero. Y, qué decir, de los excelentes vinos que se crían en este ameno territorio, que en parte pertenece a la Ribera del Duero.
Aquí podrás ampliar información sobre la ruta: